HIPÉRICO, UN MULTIUSOS PARA LA PIEL

El hipérico es una planta herbácea, que crece de forma silvestre, en suelos bien drenados y ambientes secos y soleados. Las hojas son ovales y presentan numerosos agujeritos oscuros apreciables al trasluz; estos agujeritos son las glándulas que contienen los principios activos, como flavonoides, ácidos fenólicos, carotenoides, esteroles, taninos, hipericina y pseudohipericina.

Filtrado del macerado 
Macerado en AOVE 
Color rojizo del aceite
De la hipericina deriva su efecto antidepresivo y los taninos le confieren capacidad antiséptica, regenerador, astringente y cicatrizante.
Esta planta florece a partir de mayo, con núcleos de flores color amarillo vivo; éstas indican que la planta están preparadas para cosechar, que suele hacerse en la fecha mágica del 24 de Junio.
Usos cosméticos
Las cualidades del hipérico son ideales para alteraciones en la piel. Sus cualidades regenerantes, frente a quemaduras, rozaduras y heridas; haciendo del hipérico un ingrediente ideal para incluir en formulaciones para productos post-solares, recuperador de piel tras un desgaste. El tacto de este aceite de oliva macerado en hipérico, es cálido al tacto, como un sol encerrado en esas gotitas de elixir.
Usos terapéuticos
El hipérico se considera un activador y generador de endorfinas; por ello si deshidratamos estas flores y tallos, e infusionamos será un buen aliado para momentos de baja energía.
Artrosis
Sus cualidades Analgésicas y antiinflamatorias son ideales para ayudar con las molestias de la artrosis, atritis, gota, y degeneraciones articulares.
Lo complejo es transportar esos principios activos hasta el interior de las articulaciones, y el aceite de oliva tiene unas moléculas demasiado grandes para penetrar hasta la zona afectada; por ello recomendaría aplicar con un aceite vegetal de moléculas mas pequeñas como el aceite de sésamo, maiz, avellana.
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